Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

LA MUJER DE ROJO...

Cuentos de aquí, allá y del más allá....

 

LA MUJER DE ROJO...

Las calles de la ciudad estaban solitarias, el cielo de color plomizo a ratos dejaba ver la luna en cuarto creciente, pálida y fría. El aire en ráfagas helaba los huesos.

Tico miró su reloj...... Eran las tres de la mañana. Caminó a grandes pasos desde la Plaza Bolívar hasta el parque Ramón Buenahora, en ese momento cruzaba la calle una mujer vestida de rojo.

Aceleró más el paso y se colocó a su lado mientras caminaba por la carrera 10.

La muchacha era esbelta y bien proporcionada y a pesar de tener ropa ligera no parecía tener frío, é le buscó conversación:

¿ Que hace sólita a estas horas..?

Ello no contestó y siguió caminando. Tico la miraba extasiado y la encontraba preciosa: el cabello largo y ondulado, las piernas bien formadas, le parecía extraño que anduviese en la calle, porfiado prosiguió:

La acompañaré aunque vaya al Corro del Indio, una mujer tan hermosa no puede andar sola. Había llegado al parque de La Libertad y comenzaban a subir las escaleras, gentilmente le colocó la mano en el codo para ayudarla, le decía:

¡ Cuidado, está muy oscuro y se puede caer...!

En la parte alta de la plaza se sentaron en un banco debajo de un árbol. Tico se fue acercando. La muchacha sacó una caja de cigarros de su cartera, se colocó uno en sus labios y con coquetería le ofreció:

No gracias, no me gusta fumar...., pero prenderé el cigarrillo, tengo fósforos.

Complacido sonrió a la vez que prendía un fósforo y se lo acercaba al cigarrillo:

Aquí está, preciosa....

Al acercar el fósforo el rostro de la muchacha se iluminó y Tico quedó por un momento sin saber que hacer. La cara antes hermosa era una calavera de colmillos largos y puntiagudos. Tico soltó el fósforo que le estaba quemando los dedos y salió corriendo....

Desde entonces Tico no volvió a parrandear, ni a caminar en altas horas de la noche por las calles de San Cristóbal. A la mujer de rojo nadie la conoce, pero dicen que se aparece a los hombres trasnochadores y enamorados.


 

Tomado del Libro: "Cuentos de aquí, allá y del más allá" de Gabriel Gutiérrez

Sábado 01 de septiembre de 2001.- San Cristóbal - Táchira - Venezuela.


Regresar a la página principal