.- LA LAGUNA ENCANTADA.
.- Muy cerca de las Porqueras y del páramo El Batallón se encuentra
una pequeña laguna de aguas verdes. Los lugareños la han cercado
con alambre. A su alrededor sembrados de claveles rojos, blancos y rosados,
cuyo aroma perfuma el ambiente. Hacia las faldas de las montañas árboles
y pequeños matorrales.
.- Dicen que la laguna tiene en su interior una cueva y que dentro de ella esta un rico tesoro. Los que han intentado buscarlo han desaparecido bajo sus aguas y sus cuerpos no se han podido rescatar, quedando sepultados para siempre en las profundidades.
.- Carlos, Ramón y Pedro fueron a pasar el día en las Porqueras con sus respectivas familias. Caminaron un buen trecho y llagaron hasta la Laguna Encantada. Conversaban acerca de las costumbres del lugar y de las leyendas de la Laguna Encantada. Al divisarla se detuvieron para contemplarla.
.- ¿ Será cierto lo que dicen de ella? - dijo Carlos.
.- Se cuenta que los indios Caricuenas la dejaron encantada y que en su fondo hay un tesoro encerrado en una cueva.
.- ¡ Quién sabe! - exclamo Pedro pensativo y Carlos prosiguió:
.- Muchas personas han intentado sacar el tesoro, desaparecen bajo sus aguas y sus cuerpos se pierden. No sabemos que misterio guarda sus aguas. Hace tiempo que nadie se atreve a penetrar en ellas. Así, pequeña y aparentemente inofensiva, suele causar estragos cuando se desborda.
.- Dijo Ramón:
.- Yo le escuche a un anciano que vive mas abajo, que la laguna se disgusta cuando interrumpen sus aguas con palos o piedras.
.- Siguieron caminando hasta llegar a la ribera de la Laguna. Ramón no resistió la tentación de coger unas piedritas y lanzarlas repetidamente al agua. Estas saltaron sobre la superficie tranquilamente formaron ondas que se fueron agrandando y se multiplicaron hasta convertirse en oleaje que fue creciendo levantándose a gran altura hasta salirse del cauce. La laguna comenzó a crecer y a desbordarse. Los muchachos corrieron despavoridos gritando:
.- ¡ Se ha disgustado, se ha disgustado!.
.- La laguna no quiere que interrumpan su sueño.
.- ¡ La laguna esta encantada, huyamos!.
.- Y corrieron monte arriba.
.-
La laguna siguió creciendo y desbordándose con un ruido ensordecedor.
Las tierras de sembradío se inundaron y los claveles quedaron sepultados
bajo sus aguas. Las aguas fueron aquietándose y la laguna volvió
a sus contornos. Los habitantes de la región desde lugares estratégicos
contemplaron la transformación y se preguntaron: ¿ Quién
habrá sido el osado que disgusto a la laguna....?.
Tomado del Libro: "Leyendas del Táchira" de Lolita Robles de Mora
1983.- San Cristóbal - Táchira - Venezuela.