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EL DUENDE DE AGUA BLANCA.

.- EL DUENDE DE AGUA BLANCA.

.- En las cercanías de Santa Rita pasa la quebrada Agua Blanca, llamada así por sus aguas cristalinas. A su alrededor, suaves valles de colinas dedicados al cultivo de caña, café y frutos menores. Guamos, Pomarrosas y Bucares bordean los senderos y las fincas. Los niños juegan felices en los caminos.

.- Pablito tiene ocho años, blanco, ojos negros; alegre y vivaracho disfruta echando piedritas en la quebrada. Salió de casa y camina cantando por las piedras que bordean Agua Blanca. Encuentra un niño de su edad y los dos juegan y conversan animadamente. Ya son amigos.

.- La madre de Pablito se impacienta porque el no regresa.

.- Se hace de noche y no llega. Angustiada lo busca por los contornos. No duerme pensando en su hijo. Al otro día los vecinos ayudan a buscarlo. Dan parte a la policía y esta lo busca sitio por sitio, a orillas de la quebrada, en los pozos, en la montaña cercana. Todo inútil, Pablito ha desaparecido. Inexplicablemente.

.- Han transcurrido varias semanas. una tarde cuando doña Petra barría la entrada de la casa vio venir a su hijo sonriente:

.- ¡ Hola, mama, bendición!.

.- ¿ Dónde has estado en todo este tiempo?.

.- No, mama, tres horas, me fui después del almuerzo y aun no ha oscurecido. Estaba jugando con piedras a la orilla de la quebrada cuando me encontré a un niño de mi edad, rubio y de ojos azules. Me invito a un pozo que esta allí abajo y nos fuimos a jugar. Aquello es muy bonito, hay muchas luces y juguetes. El no vive en una casa ¿Sabes?, Vive en una cueva. Aquello es muy lindo y fresco, el agua de la quebrada corre por un ladito y las paredes son de roca resplandeciente. Jugamos mucho y estuve muy contento.

.- ¿ Dónde queda esa cueva? - pregunto la madre.

.- allí, - contesto Pablito y estiro su brazo derecho en dirección a la quebrada.

.- ¿ Y por que estuviste tanto tiempo?.

.- No, mama, solo estuve tres horas.

.- No, Pablito, estuviste fuera de casa varias semanas, ya te creíamos desaparecido.

.- No, mama, solo estuve fuera tres horas, fíjate aun es de día.

.- Doña Petra se inquieto, pensó que algo raro le estaba pasando a su hijo. Aparentemente no ocurría nada anormal, pero era extraño que hubiera perdido la noción del tiempo.

.- Pasaron días, meses y años. Pablito solo hablaba de la cueva y del niño de los ojos azules que jugo con él. Es enajenado. Recorre los senderos de Santa Rita cantando. Los muchachos al verlo gritan:

.- Ahí viene el loco Pablo....



 

Tomado del Libro: "Leyendas del Táchira" de Lolita Robles de Mora

1983.- San Cristóbal - Táchira - Venezuela.


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