.- LA COLA DE LA CARBONERA.
.- Miguel y su familia viajaban hacia Maracaibo luego de unas vacaciones en el Táchira. Poco después de las seis pasaron por Michelena. La montaña y las cosas comenzaron a borrarse. Las nubes aun tenían pinceladas de color que poco a poco se iban esfumando. A la izquierda veían precipicios, a la derecha cerros cubiertos de hierba y piedras.
.- De súbito Miguel detuvo su automóvil, al pasar por La Carbonera, una mujer con un niño en los brazos le pedía la cola. A pesar de la escasa luz vio que tanto ella como la criatura estaban ensangrentadas. Vestía como las campesinas de la región y su largo cabello lo tenían peinado hacia atrás. No dijo nada, solo hacia señas de que la llevaran con su bebe hacia Colon. Miguel le dijo:
.- Señora, lo siento mucho, no la puedo llevar, no tengo puesto, pero aguarde un poco que la le envió una ambulancia.
.- Ella por señas dio su aprobación y sus gestos indicaban gran desesperación.
.- Miguel acelera la marcha y pronto estuvo en la bomba de gasolina que se encuentra a la entrada de Colon. Se bajo precipitadamente y rogó a los bomberos para que le permitieran el teléfono y llamar a una ambulancia.
.- Por favor, permítame el teléfono, es urgente, necesito pedir una ambulancia. Y prosiguió:
.- Cerca de La Carbonera hay una mujer con un niño pidiendo la cola. No sé cuál será su problema. Posiblemente ha tenido un accidente y esta herida. Es necesario que vaya rápido una ambulancia y la traslade hasta el hospital antes de que se desangre.
.- El bombero lo mira fijamente y pregunto:
.- ¡ Cómo es ella!.
.- Delgada, alta con el cabello recogido hacia atrás, tiene que ser muy bella, pues a pesar de la angustia que le desfiguraba el rostro, sus facciones y porte son atrayente.
.- No se preocupe, señor, es Celina.
.- ¡ Celina!..¿ La conoce!.
.- Sí.
.- ¿ Y como no me voy a preocupar si necesita ayuda?.
.- Celina no es una mujer real. Es una aparecida. Murió hace unos años. Su marido enceguecido por los celos cogió un cuchillo y arremetió contra ella y su hijo, luego, huyo despavorido. Celina salió a la carretera a pedir ayuda y todos los carros que pasaban estaban llenos y ninguno pudo conducirla al puesto de socorro. Cuando llega la ambulancia estaban los dos muertos. Por eso al caer la noche, se aparece en el mismo lugar pidiendo la cola. Y como aquel día, todos los automovilistas pasan llenos ninguno se para a socorrerla. Frecuentemente vienen como usted a pedir el teléfono para pedir una ambulancia. Pero ella no necesita ayuda....
.- Miguel un poco confundido dio las gracias, susurro un ¡ Buenas noches!,
.- Y prosiguió su viaje.
.-
Día tras día, Celina sigue pidiendo la cola al caer la noche
y siempre con los mismos resultados....
Tomado del Libro: "Leyendas del Táchira" de Lolita Robles de Mora
1983.- San Cristóbal - Táchira - Venezuela.